El sábado, 10 de enero, la diócesis de Cuenca vivió un día muy especial. En la Catedral, a las 17 horas, Mons. José María Yanguas, obispo de Cuenca, ordenó sacerdote a Pablo Pérez Ballesteros. Una alegría para toda la Iglesia.
Recemos por Pablo para que el Señor le conceda la gracia de servir con humildad y obediencia, llenando su corazón de celo por el Evangelio y pidamos al Señor que lo sostenga en su ministerio y le conceda un corazón humilde y dócil, entregado con fidelidad al anuncio del Evangelio y al servicio del pueblo de Dios.










