Como cada año, me es grato dirigir un saludo a todos los conquenses con ocasión de la Feria y Fiestas de nuestro patrono San Julián, deseando a todos, visitantes y vecinos, unos días de distensión y descanso, que permitan recuperar fuerzas y estrechar lazos de amistad y buena vecindad.
Estoy seguro de que el reciente viaje del Papa León XIV a España y más en concreto a Madrid, Barcelona, Las Palmas y Tenerife, ha supuesto para todos los católicos, y aun para los que no lo son, un momento de reflexión sobre el actual momento de nuestra vida religiosa y social, y una llamada a la unión de todos en la consecución del bien común, un bien que debe prevalecer por encima de todo interés partidista.
Pienso que la relectura del magnífico discurso del Papa ante los representantes del pueblo español en las Cortes constituirá siempre un incentivo y una guía para la tarea que a todos incumba, de un modo u otra, en la construcción de una nación unida y en paz.
Los símbolos que a todos representan, los himnos cantados o tarareados a una sola voz, lo mismo que la celebración festiva de acontecimientos, personajes o fechas de especial relieve para todos, son elementos que cohesionan y nos identifican como pueblo y nos hacen sentir parte de él.
Estar juntos, celebrar unidos, reconocerse en realidades comunes, sentirse pueblo, parte de un todo social e histórico, artífices de una única historia, más alta y más rica que la de los individuos que la hacen, continuadores de la misma tradición, no es algo accesorio, sin más, secundario y prescindible; las fiestas son momentos en que se actualizan los vínculos comunes y recobran actualidad los hitos principales de la historia que nos hermanan y hacen sentir como pueblo.
Con este espíritu, deseo a todos los conquenses una feliz celebración de nuestra Feria y Fiestas de San Julián.
+ José María Yanguas
OBISPO DE CUENCA
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