Con motivo del 50º aniversario de la canonización de Santa Beatriz de Silva, se ha inaugurado el Año Jubilar Concepcionista. El acto de apertura tuvo lugar este 2 de febrero, festividad de la Presentación del Señor y de la Virgen de la Candelaria, con una misa presidida por el Sr. Obispo en el monasterio de las Concepcionistas Franciscanas de Cuenca.
El papa León XIV concedió el Año Jubilar a la Orden de la Inmaculada Concepción, con motivo del 50º aniversario de la canonización de santa Beatriz de Silva, que se extiende desde el 1 de enero al 31 de diciembre de este año.
Durante este año, los fieles podrán obtener la indulgencia plenaria visitando los templos designados de la Orden, cumpliendo las condiciones habituales de confesión, comunión y oración por las intenciones del Papa. Este Jubileo se plantea como un tiempo de gracia y de renovación espiritual para toda la familia concepcionista.
- Participar en una celebración sagrada (Misa, Rezo del Rosario, Vía Crucis).
- O bien, dedicar un tiempo a la adoración eucarística o meditación ante el Sagrario.
- Confesión Sacramental: Puede realizarse unos días antes o después del acto jubilar (normalmente se aceptan hasta 20 días).
- Comunión Eucarística: Preferiblemente el mismo día en que se realiza la visita al templo.
- Oración por las intenciones del Papa: Rezar al menos un Padre Nuestro y un Ave María.
- Enfermos y ancianos: Quienes no puedan desplazarse físicamente pueden ganar la indulgencia uniéndose espiritualmente a las celebraciones y ofreciendo sus sufrimientos y oraciones desde su hogar.
- Sufragio: Esta gracia puede aplicarse para uno mismo o por las almas de los difuntos en el purgatorio.










