El Sr. Obispo y toda la diócesis de Cuenca manifiesta su profundo dolor ante el terrible accidente de tren acaecido en Urda (Toledo). Encomendamos a la misericordia de Nuestro Señor a todos los fallecidos en el trágico suceso.
Nos unimos de corazón al sufrimiento de las familias de los fallecidos y heridos. Rogamos al Señor que les conceda el consuelo y la fortaleza de la fe.





