Carta Navidad 2009

Carta Navidad 2009

Campaña de Navidad 2009

«UNA SOCIEDAD CON VALORES ES UNA SOCIEDAD CON FUTURO»

Mis queridos hermanos en Cristo:

A las puertas de la Navidad siento la cercanía del amor de Dios, Encarnado en Jesucristo, y no puedo menos que desearos lo mejor para cada uno de vosotros.

Soy consciente de la delicada situación por la que algunos estáis pasando en esta crisis que se prolonga ya demasiado tiempo. Mi saludo entrañable y mi oración especial para vosotros.

Pido a todos los cristianos de la Diócesis de Cuenca y a todos los ciudadanos de buena voluntad, que abran su corazón a las necesidades de sus hermanos, de manera especial en este tiempo de Navidad en que la tierra y nuestros corazones se siembran del amor de Dios. No podemos vivir de espaldas al prójimo; no seremos felices si no le damos la mano. Dios, por amor, nos ha creado a su imagen, y esta imagen brilla en cada ser humano. «Por ello, amor a Dios y amor al prójimo se funden entre sí: en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios» (DCE, 15). La razón de nuestra existencia es Dios; Él es, también, su plenitud, y en Él está la felicidad última del hombre. Debemos tomar nueva conciencia de que el camino que lleva a dicha felicidad pasa por el hermano, «pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve» (1 Jn 4, 20). Por tanto es el amor, de manera especial al necesitado, el que da pleno sentido a la vida. «Jesús se identifica con los pobres: los hambrientos y sedientos, los forasteros, los desnudos, enfermos o encarcelados. Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis» (DCE, 15).

Así lo ha hecho la Iglesia en el transcurso de los siglos, y hoy sigue siendo su gran preocupación. «El gozo y la esperanza, la tristeza y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de todos los afligidos, son también gozo y esperanza, tristeza y angustia de los discípulos de Cristo y no hay nada verdaderamente humano que no resuene en su corazón» (GS, 1).

La Campaña de Navidad de Cáritas Española, «UNA SOCIEDAD CON VALORES ES UNA SOCIEDAD CON FUTURO», quiere poner en evidencia que la situación actual revela una profunda quiebra antropológica y una crisis de valores morales: esto ocurre siempre que la dignidad del ser humano no es el centro de la vida social.

Reconozco y agradezco los grandes esfuerzos que estáis llevando a cabo desde cada comunidad cristiana, desde cada Cáritas, para paliar la situación. Y os pido, con entrañas de padre, que sigáis colaborando con el mismo empeño en esta CAMPAÑA DE NAVIDAD que nuestra Cáritas Diocesana lleva a cabo.

Si vivimos con este espíritu de servicio y generosidad haremos mucho más cálida la Navidad en nuestra vida y en muchos hogares donde Jesús quiere nacer.

Os deseo a todos, con mi bendición, una feliz Navidad en el Señor.

X JOSÉ MARÍA YANGUAS SANZ

Obispo de Cuenca